Microrrelatos y todo lo demás

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No pasa nada si no comentas pero si comentas sabré que has venido y has leído lo que escribo. En definitiva, me sentiré acompañado.

Torcuato

viernes, 25 de noviembre de 2016

Bipolar


Bipolar

No era el mar pero se le parecía. Al igual que este, su carácter cambiaba sin previo aviso. A veces te podías bañar en él y disfrutar de su serenidad, hacer el muerto flotando tranquilamente mientras el sol te bronceaba. Otras en cambio, las tempestades, corrientes y gigantescas olas lo hacían peligroso e imprevisible. Con el tiempo me hice experta navegante, con mi velero surcaba sus aguas sin grandes sorpresas. Con placer los días de calma y con zozobra los de tormenta.
Pero me agoté. Saqué mi nave a tierra y me alejé de su costa. Ahora, cuando a veces vuelvo, lo encuentro cada vez más seco.

Torcuato González Toval

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Los sábados, baño.


Los sábados, baño.

No era el mar pero se le parecía. Tapas de plástico, tacos de madera e incluso el patito de goma, se convertían en galeones piratas. Dos casitas robadas al belén formaban el pueblo costero. Y yo, el monstruo que emergía de las aguas creando el terror.
No solía oír los habituales gritos procedentes del salón, cocina o habitaciones y en caso de oírlos, los mimetizaba convirtiéndolos en la banda sonora de mis juegos.
Hasta que irrumpieron en el cuarto de baño. Se pegaban y arañaban sin parar de vociferar. El forcejeo no duró demasiado, terminó con la cabeza de mi madre bajo el agua. Ahogada en mi mar.

Torcuato González Toval

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Domingo de misa.


Domingo de misa

"Espero puedas perdonarme", dijo por fin, jadeante, arrodillado frente al altar mayor. Se persignó. Después fue recorriendo el pasillo flanqueado por reclinatorios, mientras apenas se oía el sonido de sus pisadas sobre el suelo de mármol. Antes de salir de la iglesia un ruido le hizo darse la vuelta, vio que uno de los feligreses intentaba incorporarse entre todos los demás. No llegó a conseguirlo. Cayó desplomado golpeándose la cabeza contra un saliente y quedó tumbado con el brazo estirado y los ojos abiertos sin vida. Parecían mirar hacia la metralleta tirada en el suelo.

Torcuato González Toval

lunes, 7 de noviembre de 2016

Mis 6 micros 6 para el concurso de la SER de esta semana.


Esta semana la frase para comenzar los micros era "Sigo observando mi trocito de cielo".
Para no variar y como es normal no he sido seleccionado.



Después de mucho tiempo


Sigo observando mi trocito de cielo. Tiene hoy el precioso tono azul y el aire fresco del día que llegué, volviendo a ver a mis padres y a dos de mis hermanos. También me encontré aquí con mis mejores amigos, Andrés  y Josefina, que tuvieron que trasladarse hace bastantes años. Tal como está hoy el ambiente me recuerda mucho a aquellos momentos. Hace mucho de eso y me he puesto muy alegre recordándolo, más de lo habitual. Cuando me llamó Pedro hace un instante me dijo que eso es normal. Ahora tengo que ir a la entrada. Llega un familiar mío muy importante.



Mi mundo


Sigo observando mi trocito de cielo. De vez en cuando alguien coge mi barbilla con las puntas de los dedos y me gira la cabeza para que lo mire. Sonríe y me habla, muy despacio, muy despacio. No entiendo lo que dice y en cuanto me suelta vuelvo a mirar a mis nubes. Logro ver de reojo que el hombre de la bata blanca habla con mamá. Él está muy serio y ella llora.



Seducción estelar


Sigo observando mi trocito de cielo. Si lo miro con mucha concentración al mismo tiempo que pienso en ella, mi energía rebotará en algún astro y le llegará, enamorándola. Ella también está ahora mirándolo. Me dijo: “Todas las noches antes de dormir miramos juntos al firmamento. A él lo conquisté así”. Se refería a su marido. Mi jefe.

Lo dicho, llevo haciéndolo varias semanas y pienso que ya va haciendo efecto. Pero me preocupa que él sospeche algo. Seguro que son imaginaciones mías pero me mira raro y siempre está pendiente de lo que estoy haciendo. Nunca había estado tan amable.



Mi niña


Sigo observando mi trocito de cielo tumbada en la hierba del jardín. A la derecha veo a la bisabuela Juana. ¡Menudos tirones de pelo me daba al peinarme! Un poco más cerca están los abuelos. ¡Cómo me mimaban! En el extremo izquierdo, mamá y papá parecen abrazarse con sus rayos. ¿Será porque se marcharon casi al mismo tiempo? A él lo mató la tristeza. Latidos y respiración me avisan de que cierre los ojos. Antes, dirijo la mirada hacia el centro. La estrella más radiante del firmamento me está esperando.


Ilusiones nocturnas

Sigo observando mi trocito de cielo. Pequeño y casi sin estrellas pero es mío y cuando un meteorito lo cruza ilumina todo el espacio. Imagino entonces que al desintegrarse suelta miles de partículas mágicas. Algunas me alcanzan haciéndome volar. Planeo por encima de los tejados, montes, lagos, ríos y mares. Llego a sentir incluso que me zambullo en alguno para refrescarme.
Si, este pequeño firmamento que abarca mi ventana me produce enormes sensaciones. Lo malo es que al darse cuenta de que me paso las noches en vela me han recetado unas pastillas para dormir. No quiero tomarlas pero el carcelero me obliga.


Crisis


Sigo observando mi trocito de cielo. Así llamo a mi niña que duerme serena, arropada por su vieja mantita de estrellas, nubes y lunas. Aparto su flequillo mínimo para besarle la frente. Los dos sonreímos. Julio y Marta son un poco mayores, por eso no duermen todavía. Están de pie junto a su madre. Al abrazarlos mi cara se humedece con sus lágrimas. “No te vayas papi”, imploran. Me reincorporo mirando a los policías para que me dejen despedirme de mi mujer. Pongo en su mano un papelito que contiene una importante información. No se percatan. Después le susurro: “Ya no pasaréis más penurias ”.


Torcuato González Toval

jueves, 20 de octubre de 2016

Quemando ataduras


Quemando ataduras

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina, mi primer impulso fue intentar apagarlas pero no lo hice. Respiré liberada viendo como ardían esas telas horribles, bordadas por la madre de mi marido. Como siempre, él no se enteró de nada, seguía durmiendo en el jardín.
Cuando el fuego se consumió fui sacando todas las cosas que mi suegra me había ido endosando durante años. Empapé de gasolina la montonera de objetos ante la mirada adormilada de mi esposo.
Tras lanzar la cerilla volví a la casa para ver la hoguera desde allí, pero con la ventana cerrada.
Así me evité escuchar sus desagradables alaridos.

Torcuato González Toval 



Segundo de los dos aportes para Relatos en Cadena de la SER. Frase de inicio: Cuando se prendieron las cortinas de la cocina 

lunes, 17 de octubre de 2016

Amor y amistad


Amor y amistad.

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina, ni te percataste. Estabas en el recibidor a punto de salir, absorto en tus tormentosos pensamientos. “Maldita. Ya no volverás a engañarme ”.
Tu amigo, que había visto las llamas desde la calle ya golpeaba la puerta con ambos puños. No tardaste en abrir y apuntarle con el revólver.
Quedó paralizado señalando con el brazo extendido el interior de la casa. Vio entonces a tu mujer muerta en el suelo.
Sin volver a mirarte musitó sus últimas palabras. “Fuego”.

Torcuato González Toval

Primero de los dos aportes para Relatos en Cadena de la SER. Frase de inicio: Cuando se prendieron las cortinas de la cocina

miércoles, 12 de octubre de 2016

Sabores


Sabores

Poco antes de que los domingos fueran amargos eran días llenos de sabor. Dulces en los momentos que abrazados paseábamos por la playa. Salados al zambullirnos en sus aguas haciendo que las gotas de mar danzaran con la saliva de nuestras bocas al besarnos. También eran picantes cuando con insinuaciones, roces y miradas de vuelta a casa nuestra líbido crecía. Incluso ácidos en el clímax de la batalla sexual. 
Pero me faltaba un sabor y llegó de golpe a mi boca cuando ella abrió la suya. Fue como si masticara unas aceitunas verdes y su zumo me inundara hasta el alma.
"Amor, tengo algo importante que contarte".

Torcuato González Toval


Otro aporte al concurso de la cadena SER, Relatos en cadena. La frase de inicio de esta semana era: Poco antes de que los domingos fueran amargos

lunes, 10 de octubre de 2016

Reuniones de domingo


Reuniones de domingo

Poco antes de que los domingos fueran amargos esperábamos que llegaran con ansiedad. Aquellas reuniones nos llenaban de felicidad, recargándonos de energía para el resto de la semana.

Pero sólo quedo yo de aquel grupo. Todos murieron.
Lo he pasado mal durante mucho tiempo recordándolos pero estoy recuperando la ilusión. Tengo nuevos amigos y mañana nos veremos en mi casa. Les conté todo lo que ocurrió aquella noche fatídica, dándoles las normas a cumplir. Lo de las luces brillantes y que la piscina ni mirarla. Bueno, casi todo.
Ya haré yo lo posible para no comer nada pasadas las doce de la noche.


Torcuato González Toval


Mi aporte al concurso de la cadena SER, Relatos en cadena. La frase de inicio de esta semana era: Poco antes de que los domingos fueran amargos

jueves, 6 de octubre de 2016

Escena del crimen


Escena del crimen

Intentó huir pero resbaló en el charco de sangre.

Torcuato González Toval

lunes, 3 de octubre de 2016

Buen amante oral


Buen amante oral

Provocaba orgasmos sin una palabra.


Torcuato González Toval

sábado, 1 de octubre de 2016

Monólogo


Monólogo

"¿Te sientes solo?", preguntó. "Si", contestó.

Torcuato González Toval


Pintura:
Sombra larga de un hombre en París, de Warren Keating. Fuente Ugallery

lunes, 26 de septiembre de 2016

Para hacerle reír.


Para hacerle reír.

Y le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete del almuerzo. Lo hacía adrede esperando que sonriera, pero él bufaba con rabia. "¡ Mamá, no!".
Y lo despedía desde la ventana bailando y manoteando. Él subía los hombros a las orejas y metía con fuerza las manos en los bolsillos del abrigo.
Y lo besuqueaba delante de sus amiguitos haciéndole cosquillas. A cambio él la traspasaba con una mirada escondida en el guiño de sus párpados.
Esta noche, acurrucado solloza porque su mamá ya no está. Las lágrimas se deslizan por sus mejillas mojando la funda de la almohada.
La de corazones, estrellas y angelitos; bordada a mano por ella.

Torcuato González Toval.

Aportación de esta semana a Relatos en cadena: La frase de comienzo "Y le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete"

Pintura: "Madre e hijo" de Isabel Wallis Garcés 

Panaderas



Panaderas

Un instante de miradas y se metieron en harina. 

Torcuato González Toval.


Cuadro: "Las panaderas" de AKSEL WALDEMAR JOHANNESSEN

martes, 20 de septiembre de 2016

Corazón


 Corazón

El lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba, no era nada del otro mundo. Uno de esos infantiles con gomita en el extremo. Pero era suyo y eso hacía que aquel pequeño utensilio fuera tan poderoso. Desde el mismo día que la conoció, él lo buscaba como loco por cada rincón pero no había manera de encontrarlo. El caso es que el dibujo era muy bello pero después de tanto tiempo ya se estaba desangrando. Aquella flecha que lo atravesaba amorosamente produjo una herida demasiado profunda.

Torcuato González Toval
 
Contribución a REC: Frase de inicio: "El lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba"

Lista de espera


Lista de espera

Desde que su médico de cabecera lo atendió y consideró que debía ser examinado por un oftalmólogo hasta que llegó el día de la cita con este, pasaron meses. Para entonces su visión de las cosas se había transformado radicalmente.

Torcuato González Toval


Micro inspirado por esta bonita noticia:  

http://cadenaser.com/emisora/2016/09/18/ser_las_palmas/1474203279_245463.html

jueves, 15 de septiembre de 2016

Profilaxis



Profilaxis

El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la nuca. Ella no se acordaba pero él si tenía una imagen nítida, agarrándola de las caderas mientras la poseía al tiempo que aquella manchita empezaba a brillar. Recordó que su estado de conciencia se alteraba cuando el resplandor aumentó hasta cegarlo y derribarlo en un desmayo que duró varios meses.
Ahora estaba prevenido. Como si nada pasara vertió aceite por la espalda y empezó el masaje. Excitado retiró la toalla y penetró vigorosamente a la chica.
El lunar lo iluminó todo.
Tras hacer el amor ella besó su boca y sus ojos.
No sin antes quitarle las gafas de sol.

Torcuato González Toval


Presentado a "Relatos en cadena"

martes, 13 de septiembre de 2016

Tic


Tic

Cuando al escritor cojo le falta la inspiración, se clava la pluma en el muslo.

Torcuato González Toval


Fotografía: Miguel Ángel Pegarz de La Guarida del Coyote.
                    (Gracias por la inspiración)

domingo, 11 de noviembre de 2012

Encierro (Reedición de poema)

Encierro


Roca o sólido impedimento
Pétrea obstinación y amor a la jaula
Otras aves cantoras se expresan felices
Y abarcan gran amor a su vida
Son ellas las timadoras sin saberlo
Contagiadas de otras ya finadas
El nuevo material no es férreo
A tal grado llegó la necedad
El bombeo continuo no deja digerir
Ni pensar
Son bellos los trinos venidos
Veneno dulce de lejos y de cerca
Pero dentro de la frontera siempre

Torcuato González Toval

martes, 16 de octubre de 2012

La lista

La lista
Con esa exactitud tan característica de la ciencia, el doctor me ha dicho que no hay nada que hacer. Pero dentro de su prepotente erudición, no sabe que sus días acabarán antes que los míos. También los del juez que me quitó la custodia de mis hijos, colaborando en provocar mi ruina. Los del director del banco que consiguió que me desahuciaran. Los de mi jefe que sin oír mis súplicas me largó del trabajo. Y hay unos cuantos más.
Lo tengo claro desde que leí aquel artículo en el suplemento dominical: “Cosas que harías si supieras que vas a morir pronto”
 Ya la tengo casi terminada.

Torcuato González Toval

sábado, 29 de septiembre de 2012

En equilibrio.


En equilibrio.
No volví a apostar contra él desde que me dijo que al tirar la moneda no saldría ni cara, ni cruz, y perdí.

martes, 4 de septiembre de 2012

Prolegómenos de una partida de ajedrez con un obseso compulsivo.

Prolegómenos de una partida de ajedrez con un obseso compulsivo.

Blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro. Torre blanca, caballo blanco, alfil blanco, reina blanca, rey blanco, alfil blanco, caballo blanco, torre blanca, peón blanco, peón blanco, peón blanco, peón blanco, peón blanco, peón blanco, peón blanco, peón blanco, torre negra, caballo negro, alfil negro, rey negro, reina negra, alfil negro, caballo negro, torre negra, peón negro, peón negro, peón negro, peón negro, peón negro, peón negro, peón negro, peón negro.

Está todo en orden. Juguemos…Espera, espera, no estoy seguro.

Blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco, negro…

Torcuato González Toval

miércoles, 6 de junio de 2012

...euuuuuurooooos.

...euuuuuurooooos.

Antes de lanzar el avión de papel por la ventana, el amnésico se preguntó de que le sonaba el número que oía canturrear repetidamente a los niños de la tele.

Torcuato González Toval


jueves, 31 de mayo de 2012

Vida


Vida

Aterido de frío abrió los ojos, y desde el suelo ensangrentado comprobó que el tipo del revolver se había marchado, y ella lo haría pronto.

Torcuato González Toval

lunes, 21 de mayo de 2012

Caída

Caída

Siempre que comía cigüeña lo hacía mirando en el espejo su rostro desfigurado.

Torcuato González Toval.


jueves, 17 de mayo de 2012

Invierno


Invierno

Y al otro lado de la ventana, nada de nada, blanco desolador. No levanto nunca persianas ni cortinas. Detrás de la puerta, cero. Negro pertinaz de inexistencia. ¿Para qué abrir el pestillo? Pero aún está la mirilla que olvidé tapar en su momento y el vacío me observa desde ella. Este tiene un poder succionador que tira de mí y a veces casi consigue arrastrarme. Me evado leyendo frente a la chimenea apagada. Poco tiempo. Casi siempre me levanto y pego el oído al tabique intentando oír algo pero sólo consigo una mejilla helada. Y es que desde que la emparedé, el frío es insoportable.

Torcuato González Toval

martes, 15 de mayo de 2012

Reconciliación

Reconciliación.

Antes de irse al trabajo le hacía un corte, limpiando después la navaja con la lengua. Cuando volvía, le lamía las heridas amorosamente.

Torcuato González Toval

viernes, 11 de mayo de 2012

Comiendo cerebros

Se entrenaban para estar muertos y nosotros los observábamos desde los monitores, como acataban la forma de vivir que les impusimos, gota a gota, generación tras generación, con religiones, políticas, leyes y dogmas. Haciéndoles creer que eran pensamientos suyos, nacidos de un coherente análisis ético. Los desarraigamos de la naturaleza a la que pertenecen, a la que exprimieron hasta no dejar ni un hálito de vida. Ya está el plan finalizado y los esclavos han empezado a moverse. Aunque se nos ha escapado un detalle: Los zombis que ahora pueblan las calles también comen.

Torcuato González Toval

martes, 8 de mayo de 2012

Visión polarizada

Este micro ha sido publicado en Microrrelatos al por mayor, genial blog en el que podéis disfrutar de los textos de Luisa Hurtado. Le agradezco a ella y al INCOMBUSTIBLE Juanlu el que me hayan permitido estar allí.

Visión polarizada

Una interminable hilera de cerdos cebados a base de piensos transgénicos, hinchados con hormonas y antibióticos, después de vivir estresadamente en mínimos habitáculos, van entrando, uno a uno, a su particular paraíso, previo paso por una muerte aséptica. En otro lugar, en la costa almeriense o murciana, se crían gordos tomates bajo kilómetros de plástico, recibiendo, gotita a gotita todos los aportes químicos necesarios para dar la talla en el mercado.

Por la noche, en el piso 4º de una gran ciudad, la familia Pérez se lamenta delante del televisor. Visionan un documental que aborda la problemática del medio ambiente. Deforestación, delfines con las cuencas oculares sangrantes y a la deriva debido a los sonar militares, contaminación de aguas dulces y saladas,...

Hoy para cenar, comen un rico bocadillo de jamón con tomate.

Torcuato González Toval

Ilustración: Juanlu

viernes, 4 de mayo de 2012

Cambio de ruta.

Cambio de ruta

Mi madre me llama una y otra vez muy angustiada, ha tenido un accidente y estátirada en la carretera. Doy la vuelta, dejando mi destino para más tarde y me dirijo a buscarla a toda la velocidad que me permite mi estado.
Ya he llegado, y la guardia civil también.
Tardo en localizarla pero al fin la veo al lado de su hijo. Me quedo tranquilo, parece estar ilesa pero llora sin parar. Ya a su lado, le beso la frente para serenarla, “todo está bien mamá, no sufras más”. Después me voy, despacio, hacia lo más alto.

Torcuato González Toval


viernes, 13 de abril de 2012

Sin discípulos en el desierto.


Sin discípulos en el desierto.

Con nuestro mecánico de confianza arreglamos todos nuestros males. Una simple consulta y ya sabe lo que nos hace falta: Cambio de aceite en el corazón hastiado de fracasos, bujías nuevas para generar chispeante fuerza vital, baterías para recordar día a día todo lo bueno que nos pone en funcionamiento, cables de embrague para cuando necesitemos acelerar o desacelerar la marcha…
Pero ahora estamos preocupados. Confiados en su sabiduría, le delegamos ciegamente nuestra vida, y no nos preocupamos por aprender.
Agotado y triste, su motor se está parando y no sabemos hacer nada para ayudarle.


Torcuato González Toval

sábado, 31 de marzo de 2012

Volar por fin



Volar por fin

Va de vuelta a casa en su coche, y una canción que empieza a sonar en la radio hace que se acuerde de su bonita esposa, que lo ama, de sus dos hijos, niño y niña, la parejita en la que se ve reflejado en ciertos ademanes. Su mente se llena de sus voces. Se acuerda de su época de estudiante, de sus fiestas, del esfuerzo y del fin de la carrera que sacó con nota, lo que le permitió acceder al buen trabajo que tiene. Gerente. Suena bien. Puede permitirse el lujoso auto que conduce y el precioso chalet que habita, cerca del liceo francés, donde asisten sus hijos, en “La Rosaleda”, la mejor urbanización de la ciudad. Acaba la canción y se ve frenando de golpe, a punto de estrellarse contra el camión de delante. Consigue detenerse pero el autobús que viene tras él, no.
Queda aplastado entre los dos armatostes sin tiempo a nada. Ha muerto.
No. Abre los ojos al tiempo que da una cabezada violenta. Se había quedado dormido. No más de dos segundos. Lo justo para la pesadilla que acaba de tener.
Ya queda poco para llegar a casa. Se acerca la última curva desde la que se ven todas las casas desde lo alto. Siempre que pasa por allí, se queda pensativo mirando el precipicio.
Vienen cosas feas a su cabeza. ¿Cuánto llega a correr este coche?
Pisa el acelerador a fondo rompiendo el quitamiedos y vuela por el precipicio.

Torcuato González Toval

sábado, 10 de marzo de 2012

Bicéfala




Bicéfala

Y además nos hace daño cuando nos mira. Sus ojos cavernosos emanan el odio, la avidez de sufrimiento ajeno. Resulta muy difícil escaparnos de su poderosa influencia y a veces dudamos de todo. Sentimos que la energía negativa que nos lanza consigue menguar la nuestra. La positiva. Pero aún nos queda mucha, y lo bueno es que él duerme a veces, sin levantarse de esa silla desde la que nos vigila, pero duerme. En cambio nosotras no, bueno, no del todo. Mientras que una descansa, la otra está en guardia.

Torcuato González Toval

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I Concurso de microrrelatos El Microrrelatista 2011

Para saber de que va la cosa pinchad AQUÍ y si queréis comentar cualquier cosa, me lo comentáis en elmicrorrelatista@gmail.com.

Acabó el plazo, el día 10 de marzo se podrán leer todos los micros presentados a concurso.

El Microrrelatista

Genial ilustración de Daniel Galantz, cedida para la cabecera de El Microrrelatista.

Lectura de micros en La Palma, contra la violencia doméstica.

Aquí abajo tenéis un enlace de un trabajo de titanes realizado por Ana Vidal, mi querida Anita Dinamita del blog Relatos de andar por casa. El día 25 de noviembre se celebró el día contra la violencia de género y Ana, en su isla, La Palma, movió cielo y tierra para organizar una lectura de microrrelatos. Tuve el honor de ser uno de los elegidos al lado de otros magníficos textos de compañeros blogueros. La lectura la realizaron por orden: Salva, Ana Vidal, Pablo y Su. Estoy muy contento.

Para leer todos los microrrelatos pichad AQUÍ

El sonido es flojo así que subid el volumen a tope.

Cienmanos - Micronovela colectiva

GRACIAS POR EL PREMIO, GLORIA

EspaInfo: buscador de España

Gracias Tinta Roja.

Premio que me otorga Carmen Silza

Premio que me otorga Carmen Silza
Muchas gracias paisana

Metáforas poéticas