Microrrelatos y todo lo demás

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No pasa nada si no comentas pero si comentas sabré que has venido y has leído lo que escribo. En definitiva, me sentiré acompañado.

Torcuato

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viernes, 4 de mayo de 2012

Cambio de ruta.

Cambio de ruta

Mi madre me llama una y otra vez muy angustiada, ha tenido un accidente y estátirada en la carretera. Doy la vuelta, dejando mi destino para más tarde y me dirijo a buscarla a toda la velocidad que me permite mi estado.
Ya he llegado, y la guardia civil también.
Tardo en localizarla pero al fin la veo al lado de su hijo. Me quedo tranquilo, parece estar ilesa pero llora sin parar. Ya a su lado, le beso la frente para serenarla, “todo está bien mamá, no sufras más”. Después me voy, despacio, hacia lo más alto.

Torcuato González Toval


sábado, 31 de marzo de 2012

Volar por fin



Volar por fin

Va de vuelta a casa en su coche, y una canción que empieza a sonar en la radio hace que se acuerde de su bonita esposa, que lo ama, de sus dos hijos, niño y niña, la parejita en la que se ve reflejado en ciertos ademanes. Su mente se llena de sus voces. Se acuerda de su época de estudiante, de sus fiestas, del esfuerzo y del fin de la carrera que sacó con nota, lo que le permitió acceder al buen trabajo que tiene. Gerente. Suena bien. Puede permitirse el lujoso auto que conduce y el precioso chalet que habita, cerca del liceo francés, donde asisten sus hijos, en “La Rosaleda”, la mejor urbanización de la ciudad. Acaba la canción y se ve frenando de golpe, a punto de estrellarse contra el camión de delante. Consigue detenerse pero el autobús que viene tras él, no.
Queda aplastado entre los dos armatostes sin tiempo a nada. Ha muerto.
No. Abre los ojos al tiempo que da una cabezada violenta. Se había quedado dormido. No más de dos segundos. Lo justo para la pesadilla que acaba de tener.
Ya queda poco para llegar a casa. Se acerca la última curva desde la que se ven todas las casas desde lo alto. Siempre que pasa por allí, se queda pensativo mirando el precipicio.
Vienen cosas feas a su cabeza. ¿Cuánto llega a correr este coche?
Pisa el acelerador a fondo rompiendo el quitamiedos y vuela por el precipicio.

Torcuato González Toval

jueves, 15 de septiembre de 2011

Poesía


Poesía

“La noche es una estrella en tu cucharilla”. Volvió a leer el mensaje sin comprender, tirando después el móvil al suelo del coche. Estaba acostumbrada al lenguaje metafórico y poético con el que aquel hombre, su amado, la conquistó. Sus frases llenas de misteriosa belleza la embelesaban, pero a veces la hacía sentirse sola y buscaba en la calle algo de normalidad. Llegó a entenderlo un poco, más por sus gestos que por sus palabras, pero hoy comprendería. Sacó la cuchara robada en la última cafetería y la miró fijamente. Había oscurecido y la luna, gesticulando, se esforzaba en llamar su atención, reflejada en la señal de stop.

Torcuato González Toval

Este micro participó sin éxito en la primera semana del concurso de Relatos en Cadena de la SER

miércoles, 4 de mayo de 2011

El fin del dolor.

El siguiente micro participó en el concurso de Minificciones.com.ar del mes de abril, siendo seleccionado entre los seis primeros. Entre ellos también estaba Sara Lew, que fue la ganadora, María José, que obtuvo el 3er puesto y Claudia. Tres amigas escritoras, por lo que me alegro un montón.

El fin del dolor.

Sintió una punzada en el cuello y reconoció que esa era la señal. La temperatura de su cuerpo subió y seguidamente su piel rocosa se agrietó, convirtiéndose en una especie de puzzle, cuyas piezas resecas se iban desprendiendo para dejarlo libre. Sin el caparazón opresor, la gárgola se estiró para desentumecerse. El dolor que había sentido desde que la colocaron allí, persistía, incluso ahora, mucho más agudo, siendo en la mente, peor. “Hazlo y desaparecerá”. Abrió las alas y se despegó del trozo de templo en el que había permanecido tantos años, elevándose a lo más alto. Desde arriba divisó a sus compañeras, persiguiendo a los humanos que corrían para intentar esconderse. Con una pequeña y fulminante llamarada, les quemaban cuerpos y almas. “Hazlo y desaparecerá”. El dolor persistía. Debía hacerlo. Se lanzó hacia el suelo y se nutrió de gritos y angustia. Con ellos en su interior, volvió a subir y se dirigió de nuevo a la construcción con todas sus fuerzas y velocidad. Aspiró y lanzó una inmensa bocanada ardiente que arrasó la catedral que había presidido la ciudad durante siglos. Con ella, se pulverizaron las demás bestias y los llantos. El dolor de la gárgola también cesó.

Torcuato González Toval.

martes, 19 de abril de 2011

Causa y efecto.

Causa y efecto.

Mientras el cazador sanguinario dispara a las cigüeñas, su mujer pone velas y se pasa el día rezando para ver si Dios le da un hijo.

Torcuato González Toval.

Pintura: Nelson García Jiménez.

viernes, 18 de marzo de 2011

Cosas que suceden en un bar

Cosas que suceden

Bartolomé, estando tranquilamente en su bar, no hubiera pensado que un individuo colérico iba a entrar dando voces y golpes a las mesas, sillas y mostrador. Desde el suelo, con el labio partido y moviéndosele un diente, al ya calmado tipo no se le hubiera ocurrido que el del bar le metiera semejante puñetazo y lo sentara en el piso. Tampoco Bart, como lo llamaban los clientes, había imaginado una reacción tan desmesurada. “Odio la violencia”, decía constantemente. Y en esas estaba pensando, cuando bajó la persiana ya por la noche. Y siguió pensando hasta que un camión de la basura a toda velocidad, lo atropelló y le borró de un golpe todas las divagaciones. Maruja, la basurera, no imaginó que eso sucediera, y cuando despertó, se preguntó el por qué una abogada como ella soñaba esas cosas. Al contárselo a su marido, este le recomendó que abandonara el trabajo de asesoramiento en aquella asociación feminista.

Torcuato González Toval.

lunes, 28 de febrero de 2011

El Regreso

El Regreso

Me dijeron que si seguía el sendero al borde del precipicio llegaría a la casa de La Grande. En aquel poblado la llamaban así, incluso lejos de sus fronteras eran famosas su sabiduría y conocimiento ancestral. Noté su presencia sin verla, oyendo su voz eterna, diciéndome que regresara hasta llegar a la Garganta Negra. Allí debería saltar desnudo y enfrentarme a la gran víbora, matarla y sacar de su corazón el prisma de la verdad. En el borde de aquel abismo me desprendí de toda la ropa sin tan siquiera pensar en el helador viento. Recé mi oración y salté. Caí en blando, rodeado por toda la gama de colores del universo. Estaba tremendamente cómodo sobre ese heno fresco pero no frío, cálido como el resto del ambiente. Pero mi hambre era grande y sin darme cuenta me encontré llorando. Una mujer de dimensiones descomunales apareció para cogerme y en vez de miedo tuve sosiego y felicidad. La más grande dicha que hubiera tenido nunca. Ya enganchado a su teta, me llegó el alimento.

Torcuato González Toval


Este micro ha participado en el concurso de febrero de Minificciones.com.ar

martes, 22 de febrero de 2011

Ganador Concurso El Cultural 140 "El Bisturí"

Está semana no me ha ido mal en el Concurso de el cultural de El Mundo, con el tema "El Bisturí". Mi micro "Tembleque" ha quedado vencedor y "Coherencia", finalista.


Tembleque

Antes de entrar al quirófano pidió una tila en el bar. Al final de la barra, el cirujano que la iba a operar se tomaba otra.


Coherencia

Durante años fue operando cada una de las partes de su cuerpo para sentirse mejor. Menos una, el cerebro. Tenía muchos efectos secundarios.


Torcuato González Toval

lunes, 27 de diciembre de 2010

Mudito.

Mudito

De niño le regalaron un vídeo de los hermanos Marx junto a unas castañuelas y ahora, de mayor, se preguntan por qué nunca ha hablado.

Torcuato González Toval


domingo, 19 de diciembre de 2010

Sin retorno.


Sin retorno.


Aquel hombre la estaba haciendo gozar como nadie y llegó a pensar que era el mejor amante que había tenido. Al terminar, fumaron, es lo suyo, pero él no paro de hablarle con cariño mientras sus manos la seguían acariciando. Pasó la noche y por la mañana despertaron. En la calle se dirigieron al coche de ella. Lo había aparcado junto al lugar del reciclaje. Se dieron un beso y él se introdujo en un contenedor.


Torcuato González Toval




Este Micro lo publiqué en el FILANDÓN, organizado por Alberto y Manuel. Si queréis leer el resto de micros, podéis visitar el blog.


lunes, 13 de diciembre de 2010

Calderilla

Calderilla

Recibió insultos del gorrilla, toda la mañana sin café y multa del parquímetro. “Hijo mío, tienes que cambiar”, siempre le decía su madre.

Torcuato González Toval

viernes, 10 de diciembre de 2010

Destino


Destino

Cayó en sus manos aquel libro y lo leyó, sin saber por qué. Seguramente, estaría escrito.

Torcuato González Toval
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I Concurso de microrrelatos El Microrrelatista 2011

Para saber de que va la cosa pinchad AQUÍ y si queréis comentar cualquier cosa, me lo comentáis en elmicrorrelatista@gmail.com.

Acabó el plazo, el día 10 de marzo se podrán leer todos los micros presentados a concurso.

El Microrrelatista

Genial ilustración de Daniel Galantz, cedida para la cabecera de El Microrrelatista.

Lectura de micros en La Palma, contra la violencia doméstica.

Aquí abajo tenéis un enlace de un trabajo de titanes realizado por Ana Vidal, mi querida Anita Dinamita del blog Relatos de andar por casa. El día 25 de noviembre se celebró el día contra la violencia de género y Ana, en su isla, La Palma, movió cielo y tierra para organizar una lectura de microrrelatos. Tuve el honor de ser uno de los elegidos al lado de otros magníficos textos de compañeros blogueros. La lectura la realizaron por orden: Salva, Ana Vidal, Pablo y Su. Estoy muy contento.

Para leer todos los microrrelatos pichad AQUÍ

El sonido es flojo así que subid el volumen a tope.

Cienmanos - Micronovela colectiva

GRACIAS POR EL PREMIO, GLORIA

EspaInfo: buscador de España

Gracias Tinta Roja.

Premio que me otorga Carmen Silza

Premio que me otorga Carmen Silza
Muchas gracias paisana

Metáforas poéticas