Hora de salida
“Son las doce horas, un minuto y quince segundos”.
Escribe en el cuaderno, oyendo la música de tripas que le avisan: Pronto se irá a comer.
“Procedo a catalogar el cadáver”.
Levanta la sábana y se sorprende del tono rosado que aún mantiene la joven piel de la mujer. También le llaman la atención unas franjas brillantes en las mejillas.
“¿Lágrimas?”.
Si. Una brota ahora, y recorre el camino señalado por las otras. Descuelga el teléfono pero no marca. Vuelve a la camilla y con un paño seca las gotitas. Luego cubre el rostro y se va de la sala.
“Son las doce y media”.
Torcuato González Toval
Este microrrelato, participó sin éxito en el concurso Relatos en cadena de la SER de esta semana.
